miércoles, 1 de enero de 2020

Moon, 2009



Con un pequeño presupuesto de tan solo cinco millones de dólares, Duncan Jones ( director más tarde de joyitas como Código fuente) debutó con este largo de ciencia ficción, con el que tropecé por casualidad hace más de una década, y cuya revisión me ha vuelto a dejar el mismo buen sabor de boca.

De estética retro, aunque ambientada en el futuro, tiene el mismo encanto de Estaciones como La Perla en la mítica serie Lost, por lo que si te mola el género, te vas a enamorar inmediatamente de su inteligencia artificial, un navegador de a bordo que nos evoca a un HAL 9000 en versión emoji, y que comparte el peso interpretativo con un magnífico Sam Rockwell.

Cooties, 2014


Los que hemos trabajado en una escuela primaria somos conocedores, de primera mano, del terror intrínseco que encierra intentar enseñar algo a un grupo de niños puestos de azúcar de la bollería del desayuno.

Si a esto sumamos que, dichos niños, se convierten en una horda de zombies dispuestos a comerse a su profesor y al que se ponga por delante, ay amigo, la guerra está servida.