En los años 60 el cine de terror británico se puso de moda, buena cuenta de ello es que productoras como Hammer Films se dedicaron a explotar el género dejándonos joyitas oscurantistas, góticas y al más puro estilo de Edgar Allan Poe.
Aquí sin embargo nos encontramos con una película de Amicus, una productora menor pero no por ello menos reseñable, que se especializó en relatos cortos, tandas o compilados de horror y fantasía, con un estilo digamos que más actual y contemporáneo (para la época, claro) y no tan recargado y barroco, sello inequívoco de la Hammer.
Asylum es, de la extensa cantidad de películas que tiene en su haber Amicus, mi preferida, cuyo director, Roy Ward Baker, autor de peliculones como Inferno, (1953), o The Monster Club, (1980), cuenta en esta locura coral con un guión de altura, a manos de Robert Bloch, que se inspiró en sus propios relatos cortos, y que es mundialmente conocido por ser el autor de la novela Psicosis (Psycho), que tan bien reflejó en la gran pantalla con el mismo nombre el gran Alfred Hitchcock, allá por el 1960.



