Calvarie es una película que me ha dejado completamente descolocada. Y es que esta mezcla de thriller de pueblo profundo conjugada magistralmente con el survival más malsano, donde la niebla, como un personaje más de la trama, nos introduce en un climax donde el terror más puro y duro se hace patente, nos arrastrará irremediablamente, o incluso dulcemente, hasta la locura.
Horror a lo belga, de la mano de Fabrice Du Welz, desconocido para mí hasta este momento pero al que no pienso quitarle ojo, pues la dirección de este extraño film es impecable y, sin grandes artificios, sin litros de sangre ni espectaculares efectos de sonido en los momentos más tensos, (aumentando más la angustia si cabe pues lo más gore ni te lo ves venir), consigue hacérnolos pasar muy que muy mal.
Destacable esos giros de cámara tan bien estudiados, el insinuar, más que mostrar, esa atmósfera enfermiza cuando toca,y el impecable in crescendo al que nos somete, con un final, para mi gusto, perfecto.
