El Inadaptado es una película noruega, filmada en Islandia, perteneciente al género distópico, del director Jens Lien, (al que yo conocía por su cortometraje Kjøkken Mitt Elektriske o Mi cocina eléctrica, 1995) con la que me tropecé por pura casualidad.
Desde entonces se ha convertido en una de mis películas favoritas de dicho género, enamorándome en primera instancia su fotografía, a cargo de John Christian Rosenlund, y luego sumando el transfondo de la historia, redonda, perfecta, cínica cuando tiene que serlo, pausada cuando hay que reflexionarla, sorprendente y extraña como ella sola.
Con un magnífico guión a manos de Per Schreiner, nos encontramos ante una sociedad fría, gris, aséptica, que te proporciona todo lo que puedas desear antes de que te atrevas si quiera a desearlo. Pero algo no encaja. Algo anda "roto". Y al protagonista de esta historia, que se ve arrastrado involuntariamente hasta aquí, no se le escapa este detalle.
Porque en esta cuidad perfecta no existen las emociones, ni los sentimientos, ni, en el fondo, lo que es en esencia la humanidad. El aire es de lata. El chocolate caliente no tiene sabor. El alcohol no embriaga. El sexo no excita. La muerte no horroriza. Las personas parecen máquinas. Máquinas preparadas para recibir la felicidad.


