sábado, 29 de agosto de 2020

Delicatessen, 1991



Delicatessen es una película francesa donde se dan la mano el humor más negro y la ciencia ficción más distópica, codirigida por Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, y protagonizada por el siempre genial Dominique Pinon y la polífacética Karin Viard.
 
Así, en una Francia de época futura indeterminada, la contaminación, el desempleo y el hambre han reducido la población de manera exponencial, sobreviviendo apenas unos pequeños nucleos de personas, que se apiñan (al parecer) en bloques, muy separados entre sí, con una gran neblinosa nada entre medio, e interconectados por un cartero y un puñado de taxis que cobran los zapatos que el viajero lleve puestos.

De este modo peculiar nos hallaremos frente a uno de estos edificios comunales, a dónde arriba nuestro protagonista masculino ex-circense con la promesa de un puesto de trabajo como obrero de mantenimiento a cambio de casa y comida, y que es regentado por un carnicero con pinta de Jason Voorhees pero en gordo y sin máscara, cuya cara de decepción al ver llegar al esmirriado artista ya te hace sospechar que lo que menos le importa a este casero es que se cambien bien las bombillas.

Y es que en esta comunidad bizarra y loca, cuyo objetivo fundamental en la vida es alimentarse, vamos a encontrar personajes de lo más surrealistas y divertidos, como por ejemplo la co-protagonista en este caso miope y violonchelista (que se empeña en no usar gafas) hija del carnicero, o el señor del bajo que vive voluntariamente inundado y cuyas mejores amigas son las ranas y las babosas, o la familia que está dispuesta a donar a la abuela por la causa y que son incapaces de controlar a sus hijos malignos, o los dos artesanos que fabrican metódicamente cubos de juguete con sonidos de vacas, y que decir de la eterna esposa suicida que, ante la impasividad del marido, tiene muy mala suerte en su obcecada y creativa obsesión por matarse. 
 
Esto nos deja un caldo de cultivo que, ya de primeras, a pesar del ambiente chungo y caníbal que se respira por todas partes, sabes que vas a acabar partiéndote de risa. Y es que si buscas gore y sangre a tope esta ciertamente no es tu película, encaja mucho más en el género de comedia negra, negrísima, con una estética sublime, una fotografía de diez, y una dirección artística apoteósica.   

Si a todo sumamos una música acertada, un ritmo óptimo y una historia redonda que irá in crescendo, Delicatessen es una de esas joyitas raras y escasas, que, al que guste del humor absurdo, tipo Monty Python o tirando de lo nacional, a lo Jose Luis Cuerda, no va a decepcionarte ni un poquito.

¡Bon appétit!

 
¿DE QUÉ VA?
 

En algún lugar del futuro, un grupo de extraños seres subterráneos se resisten al mercado negro de un carnicero caníbal.
 
 
¿QUIÉN SALE?
 
Jean-Claude Dreyfus interpreta ( y lo borda) al histriónico y despiadado Clapet, el carnicero asesino que atrae a su comunidad a incautos parados con la promesa de un trabajo estable, para luego descuartizarlos y vender su carne a sus hambrientos vecinos. 
 
 
Marie-Laure Dougnac es Julie Clapet, la hija cegata y sobreprotegida del carnicero, que, adivinando por los precedentes el futuro próximo del nuevo encargado de mantenimiento, y, tras enamorarse perdidamente de él, decide bajar a las cloaclas en busca de los Trogloditas (lo que vendría a ser la Resistencia Vegetariana) para que ayuden a salvar a su nuevo amor de acabar en un plato con doble de aderezo.


Louison, el buscavidas músico, payaso, y por último manitas improvisado, es interpretado por Dominique Pinon, con una actuación de altura, y que sirve, como demostrará a lo largo de todo el metraje, tanto para un roto como un descosido. 

Tierno, inesperadamente cómico, e ingenioso como él solo, va a dejarnos unas escenas de lo más sopresivas. Un personaje verdaderamente inolvidable.

 
Pascal Benezech es el anterior "encargado de mantenimiento", cuyo desesperado e infructuoso intento de escapar de ser la cena de todo el bloque, será la tarjeta de presentación del film. 
 
Con una interpretación corta pero divertidísima, después de verlo en acción nunca volverás a mirar un cubo de basura con los mismos ojos.
 

Karin Viard es Mademoiselle Plusse, la amante (nada secreta) de Clapet, que con sus encantos engatusará al malvado carnicero para conseguir carne gratis.

Un personaje nada plano que, en última instancia, intentará también ayudar al protagonista masculino a esquivar su fatal desenlace. Genial en la escena del baile con las maracas.
 

Ticky Holgado es Marcel Tapioca, un hombre de pocos escrúpulos que, junto a su mujer, interpretada por Anne-Marie Pisanihará, (en la película conocida como Madame Tapioca), hará todo lo necesario para alimentar a su prole, dos nenes que son de todo menos adorables.


Estos infantes peculiares y vivos están a acargo de Boban Janevski y Mikael Todde, respectivamente. Planearán juntos las más diversas travesuras, y serán el toque fresquito y juvenil de la trama.


Edith Ker es la viejísima abuelita de las criaturas, que aparte de tejer y quedarse dormida viendo la tele, no aporta mucho a la familia. Bueno, no aporta hasta que el cabeza de familia es incapaz de afrontar el alquiler, y claro, cuando las tripas rugen...
 

Jacques Mathou hace el papel de Roger, que junto a su compañero Rufus, interpretando a Robert Kube, se pasarán la vida haciendo cubos de manera con sonidos de animales. Serán la nota musical del bloque, con conversaciones entre ellos impagables.
 
Éste último anda enamorado de la vecina Aurore Interligator, la cual no le hace caso porque oye voces en su cabeza que le aseguran que Kube es un pervertido, cosa que ella le dice como lo más normal del mundo.
 

Howard Vernon es Frog Man, amante de las ranas, que vive con más de cuatro palmos de agua, un número incontable de éstas y un puñado de caracoles y babosas. Sólo ver su apartamento ya va a provocar que te caigas del sofá de la risa. 
 
También va a regalarnos momentos de lo más surrealista.
 
 
Chick Ortega no es otro que el cartero que todo lo puede, que, en este caso, en vez de luchar contra perros rabiosos, debe luchar contra vecinos revolucionados, que van a intentar, por todos los medios disponibles, quitarle siempre el paquete que lleve, por mucho que les explique que no les pertenece, viviendo en cada entrega verdaderas guerras campales.
 
Enamorado de la hija del carnicero, no cejará en su intento de cortejarla con té y café del bueno. 


Silvie Laguna da vida, muy a su pesar, a Aurore Interligator, la siempre constante suicida que, además, como ya apuntamos antes, oye voces. 
 
Sus multiples intentos por morir te van a arrancar más de una carcajada, ya no por su mala suerte contínua, sino por la creatividad que va a aplicando a base de ensayo y error. Está casada con Georges Interligator.
 

Al paciente Georges Interligator lo interpreta Jean-François Perrier, quien aguanta estoicamente a la loca de su mujer, intentando convencerla, con excaso éxito, de que la vida es muy bonita.
 
 
Dominique Zardi es el taxista que, a falta de grano, la moneda común del lugar tras extinguirse el dinero, te lleva por un buen par de zapatos a dónde gustes. Un personaje muy secundario y sin peso alguno, pero mencionable por lo extrambótico de su actuación. 

 
De Trogloditas tendremos los más variopintos personajes, entre ellos encontraremos a los actores Patrick Paroux, Maurice Lamy, Marc Caro, Eric Averlant, Dominique Bettenfeld, Jean-Luc Caron, Bernard Flavien, David Defever, Raymond Forestier o Robert Baud.
 

 
Mención especial para Clara, que en la película es llamado Mr. Livingstone, el chimpancé y mejor amigo del ex-circense Louison.
 

    
LO MEJOR

La música y el esperpéntico argumento.

LO PEOR

La actuación de los nenes es casi un quiero y no puedo.

ME QUEDO CON

 
El momento bañera.
 

 

PUNTUACIÓN DEL 1 AL 10

9

TRAILER


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